Archivo de Liderazgo Motivacional

Actición® 21 – No se puede no motivar

siempreestamosmotivando2.jpg

Según la lógica clásica, la doble negación de una proposición equivale a la afirmación de dicha proposición. Por tanto, aplicando esta lógica al título de esta Actición®, es claro que podríamos cambiarlo por el de “Siempre estamos motivando”.

La acción de motivar, tiene dos direcciones, podemos dirigirla hacia nosotros mismos, sería entonces auto-motivación, o hacia otros. Cuando nos la aplicamos a nosotros mismos, la acción de motivarnos solo la entendemos en un sentido positivo. Aplicarnos motivación a nosotros mismos, significa dirigir nuestro anhelo al logro de alguna meta personal (puedes ver mi video sobre este asunto pinchando aquí). Es muy raro que conscientemente alguien se ejercite en un plan para darle sentido negativo.

Sin embargo, cuando la acción de motivar la realizamos sobre otras personas la cosa cambia. Leer más

Actición® 19 – El medio no es el fin

Los medios no son los fines

Siempre he pensado y es un valor ético que suelo poner en práctica que el “fin no justifica los medios”. Muchos de los más grandes horrores que ha vivido la humanidad se han situado tras un principio contrario, aquel que dice que “el fin sí justifica los medios”.

Pero bueno, no es el motivo de esta Actición® tratar sobre un tema filosófico. El propósito, más bien, es significar la importancia de no perder de vista la finalidad con la que hacemos las cosas. O dicho de otro modo, tener siempre presente el sentido que le damos a nuestras acciones.

A nivel personal muchos fracasos provienen, precisamente, de no clarificar adecuadamente el sentido de nuestras metas o fines pues este aspecto está directamente relacionado con la motivación ¿Son, acaso, fines el dejar de fumar, perder peso, aprender inglés, ir al gimnasio, organizarme mejor o delegar en mi equipo? Pueden serlo pero parece claro que detras de todo esto hay metas de nivel superior que precisan estar identificadas.

A nivel empresarial, he identificado muchas situaciones en las que como consecuencia de trascender más allá de la descripción de las acciones, estas se convierten en fines en sí mismas haciendo que sus hacedores no sientan ningún tipo de motivación por llevarlas a cabo y tampoco les vean sentido. Se convierten en puras obligaciones. Por ejemplo, en algunas empresas me encuentro con que sus respectivos departamentos de Recursos Humanos han establecido, combinadamente, dos sistemas que llaman de “Dirección por Objetivos” y “Dirección por competencias”, cuyas finalidades son, precisamente, que las personas distingan entre fines y medios. Por un lado, se establecen objetivos para cada individuo y, por otro, se determina que es lo que hay que hacer en cada caso para conseguirlos. El planteamiento es bastante acertado, sin embargo falla bastante.

¿Qué es lo que más falla? 

Lo que he descubierto es que estos sistemas se convierten en fines en sí mismos y no en medios para el fin. El fin con el que se ponen en funcionamiento no debe ser otro que el desarrollo profesional y personal de las personas. Sin mebargo, en muchos casos, cada año, el supervisor que tiene a su cargo un equipo de diez o doce personas, tiene que cumplir con una serie de trámites burocráticos que se convierten en “tediosas obligaciones que hay que cumplir para que el departamento de Recursos Humanos esté contento”. El problema es que entre esas “tediosas obligaciones” están actividades tan importantes como: definir, junto con su equipo, los objetivos de todo tipo, cualitativos y cuantitativos, a conseguir, los planes de formación a plantear, realización de entrevistas de “evaluación del desempeño”, etc.

El desarrollo de estos procedimientos realizado con una actitud de perfil bajo con respecto a su importancia solo puede producir resultados muy alejados de los que sería deseable.

La causa más importante por la que sucede esto es que quién tiene que desarrollar profesionalmente a sus colaboradores, normalmente no ha pasado por un proceso de mejora facilitado por un Coach profesional. Por tanto, no alcanza a ver la importancia que en los resultados de la empresa produce el desarrollo constante de un plan de mejora además de carecer de la metodología necesaria para llevarlo a cabo sobre sus colaboradores.

Así que con relación a este asunto propongo la siguiente Actición® (Dícese de la actitud positiva que llevada a la acción produce mejores resultados)

Actitud:

El desarrollo y la mejora del rendimiento de las personas es un aspecto clave para mejorar los resultados de la organización. Dedicar tiempo y recursos a identificar las áreas de mejora es una inversión muy rentable. Por tanto, seguir y cumplir con los procedimientos establecidos son medios que facilitan la consecución del propósito para los que han sido concebidos.

Acciones:

El plan de acción se tiene que ajustar a la situación particular de cada empresa. No obstante la primera acción a desarrollar es que el equipo directivo de la empresa desarrolle un proceso de mejora y cambio que sirva de ejemplo y modelo para el resto de la organización.

Actición® 12 – Pensar en positivo

Acticion®-12-pensar-en-positivo

La primera etapa de socialización de un niño, que podemos situar hasta que cumple los seis años, tiene como objetivo principal el que el niño interiorice las pautas, normas y valores sociales que van a posibilitar su integración social.

Buena parte de ese proceso está orientado a inhibir en el niño impulsos libres. La forma más habitual de hacerlo es Leer más

Actición® 11 – Reducir la Entropía

Solucion_de_sal

La sal se disuelve espontáneamente en el agua, sin embargo, la extracción de la sal del agua ya no se puede hacer espontáneamente, para conseguirlo requeriremos alguna influencia externa, se necesita realizar un gasto de energía.

Planteo este elemental y cotidiano proceso para introducir el concepto que da título a esta nueva Actición®, la entropía. Mientras que la primera Ley de la Termodinámica se refiere a Leer más

¡Mamá, papá, mirad como buceo!… Actición® 9 – Reconocimiento

buceando

¿Quién no ha exclamado esto alguna vez?, y si tienes hijos, ¿te han llamado la atención así?

Las personas necesitamos sentirnos reconocidos en cualquier ámbito en el que estemos desenvolviéndonos. Necesitamos sentirnos aceptados por los demás.

Sin duda, la etapa de nuestra vida en la que sentirnos reconocidos es más importante, es en la niñez. En esta etapa de la vida el reconocimiento positivo refuerza la imagen global que el niño tiene de sí y predetermina futuros niveles de autoestima. Me viene a la mente  una de las situaciones más comunes en la que muchos niños solicitan expresamente reconocimiento, es cuando empiezan a realizar Leer más

Actición® 8 – ¿Cueces o enriqueces? La delegación positiva

Termómetro

El éxito publicitario se basa en la capacidad de situar en la mente de los consumidores un modo de pensar acerca del producto o marca que se está anunciando. La campaña publicitaria realizada por Delvico Bates Barcelona para Avecrem de Gallina Blanca lo consiguió con solo tres palabras en forma de pregunta ¿Cueces o enriqueces? En los años noventa obtuvo muchos premios, entre ellos un EFI (eficacia publicitaria) de Oro.

Esta campaña superó ampliamente los objetivos fijados de antemano: hizo cambiar la tendencia negativa de consumo de este producto consiguiendo un incremento en las ventas y un cambio en el posicionamiento de la marca. Ello sin necesidad de cambiar ninguna cualidad del producto ni del envoltorio y, además, sin tener que hacer promociones de precio. El éxito se debió a que Avecrem pasó de ser un producto que producía sopas de dudoso sabor a un ingrediente que añadía valor a los guisos.

¿Y esto que tiene que ver con la Delegación positiva? Leer más

¿Por qué Obama y Romney llevaban micrófono de mano y no de solapa?

Mimo el lenguaje no verbal

¿Por qué los candidatos a la presidencia de EEUU han utilizado en su segundo debate un micrófono de mano y no un micrófono de solapa como en el primero?

En el primer debate, la escenografía está diseñada para que los candidatos permanecieran de pie, cada uno detrás de su atril. Además del micrófono  fijo en el atril, los candidatos llevaban otro en la solapa. Sin embargo, en el segundo debate, la escenografía estaba diseñada para que los candidatos pudieran deambular por el escenario, tan sólo tenían un taburete como posición de referencia. En este caso no llevaban micrófono en la solapa, llevaban un molesto micrófono de mano.

 

La verdad es que me ha resultado muy curiosa esta situación. Pues si se ha dispuesto el escenario para que se puedan mover, ¿no hubiese sido más lógico que no tuvieran que tener una mano ocupada limitándoles el movimiento y constriñendo sus ademanes?

Sin tener información al respecto, el motivo me parece muy claro. Si a algo le tienen pánico los directores de comunicación de los candidatos, es a la  improvisación y a los mensajes que no pueden controlar al cien por cien. Me estoy refiriendo a la comunicación que realizamos inconscientemente. Es esa comunicación que realizamos por medio de signos que no son los del lenguaje hablado y que incluye  gestos, movimientos, miradas, expresiones faciales, el tono de voz, nuestra ropa e incluso nuestro olor corporal. Es lo que se llama comunicación no verbal. Según diversos estudios, cuando hablamos a alguien, la información que estamos transmitiendo está compuesta, aproximadamente, de un treinta y cinco por ciento de comunicación verbal y de un sesenta y cinco por ciento de comunicación no verbal.

La principal característica de buena parte de nuestra comunicación no verbal tiene origen en el subconsciente y por lo tanto no la podemos controlar. Se juegan mucho los candidatos como para dejar a los impulsos y a las emociones que campen a sus anchas. Como el debate parece que estuvo muy animado y subido de tono en algunos momentos, ¿se imaginan que, al no llevar micrófono, a alguno de los candidatos hubiese hecho algún mal gesto ? Las imágenes de las portadas de todos los periódicos y de las redes sociales hubiesen arruinado completamente la campaña de cualquiera de ellos.

Esto me lleva a pensar que cuando los políticos en liza tienen que ponerse de acuerdo en cuestiones en las que las pérdidas posibles son del posible para ambos se ponen de acuerdo inmediatamente, sin embargo  no ocurre así cuando la necesidad de acuerdo se basa en la evitación de pérdidas para la ciudadanía, entonces el acuerdo no les interesa.

¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?

Actitud más Acción

Siempre que tenemos dudas acerca del origen de alguna cosa que se produce a sí misma,  solemos hacer esta pregunta de equivalencia ¿Qué fue primero la gallina o el huevo?

Parece que los científicos ya han resuelto este antiguo enigma. La explicación que dan los Biólogos genetistas es muy sencilla. El material genético de un ser vivo no se transforma durante su vida, es en el proceso de reproducción donde se producen las mutaciones. Las aves derivan evolutivamente de los reptiles, así que en alguna puesta de huevos de uno de estos reptiles, alguno o algún grupo de esos huevos contuvieron el material genético que dio lugar a lo que hoy conocemos como gallina. Por tanto, la respuesta no ofrece dudas, lo primero fue el huevo.

En otro orden de cosas, pero bajo el mismo tipo de cuestión, es muy frecuente plantearse ¿Qué es primero, la actitud o la acción? Leer más

Longanimidad

Longanimidad

¡Qué enorme riqueza posee nuestra lengua! y cuanto podemos aprender cada día con solo mirar el diccionario.

Hasta ahora pensaba que uno de los elementos más importante para conseguir éxito, para alcanzar una meta, era la perseverancia. Pero no basta con aplicar perseverancia, es necesario añadirle un grado más.

Lo que tenemos que poner en juego para desarrollar nuestras metas es longanimidad.  La definición que da el diccionario de la RAE explica esta afirmación con extrema claridad: Longanimidad es “grandeza y constancia de ánimo en las adversidades” Leer más

El muchacho de los cabellos verdes

El muchacho de los cabellos verdes

El cine es una escuela inabarcable. Podemos encontrar lecciones acerca de todo lo que se nos ocurra. Ni que decirse tiene que, como en todas las escuelas, las lecciones reflejarán las ideas, los puntos de vista y los conocimientos de todos los que intervienen en la creación de las historias que se cuentan. En esta secuencia de la película de Joseph Losey “El muchacho de los cabellos verdes” (1948) se ilustra magistralmente la paradoja entre la tendencia cultural que tenemos la mayoría de nosotros a no aceptar la “diferencia” y  la necesidad que tenemos de aceptarla dado que todos somos diferentes. Pero no por el color de nuestro pelo,  no por el color de nuestra piel, sino que somos diferentes porque vemos y sentimos las cosas de forma diferente. Son estas diferencias las que hacen estimulantes nuestras vidas. Para manejar la diferencia lo primero es aceptarla.

Otra lección que nos deja este breve fragmento, es Leer más

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD