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Actición® 21 – No se puede no motivar

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Según la lógica clásica, la doble negación de una proposición equivale a la afirmación de dicha proposición. Por tanto, aplicando esta lógica al título de esta Actición®, es claro que podríamos cambiarlo por el de “Siempre estamos motivando”. La acción de motivar, tiene dos direcciones, podemos dirigirla hacia nosotros mismos, sería entonces auto-motivación, o hacia [...]

Actición® 20 – Partido a partido

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Quien siga, aunque sea mínimamente, la actualidad de la Liga de Futbol Profesional de esta temporada, estará muy familiarizado con las respuestas que da el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone. Cuando los periodistas le preguntan acerca de las posibilidades de éxito que tiene su equipo en las competiciones en las que participa [...]

¿Te resulta difícil definir tus metas?

Como definir una Meta

Para definir tus metas, personales o profesionales, sigue esta sencilla regla mnemotécnica. Tu meta tiene que ser “META” (Medible, Específica, Tangible y Alcanzable. Haz que cumpla estas cuatro características, es un requisito imprescindible para inciar el reto con posibilidades de éxito.  

Calendario 80/20 de Líder Coaching

Calendario2014-600

El momento de identificar y planificar tus sueños, tus objetivos, tus metas (llamalo como quieras) para el 2014 está a punto de acabar, cuando empiece el año ya solo podrás hacerlo para parte de él pero no para todo ese periodo. He actualizado el calendario 80/20, este año sigue habiendo un 80 % de personas [...]

Actición® 21 – No se puede no motivar

siempreestamosmotivando2.jpg

Según la lógica clásica, la doble negación de una proposición equivale a la afirmación de dicha proposición. Por tanto, aplicando esta lógica al título de esta Actición®, es claro que podríamos cambiarlo por el de “Siempre estamos motivando”.

La acción de motivar, tiene dos direcciones, podemos dirigirla hacia nosotros mismos, sería entonces auto-motivación, o hacia otros. Cuando nos la aplicamos a nosotros mismos, la acción de motivarnos solo la entendemos en un sentido positivo. Aplicarnos motivación a nosotros mismos, significa dirigir nuestro anhelo al logro de alguna meta personal (puedes ver mi video sobre este asunto pinchando aquí). Es muy raro que conscientemente alguien se ejercite en un plan para darle sentido negativo.

Sin embargo, cuando la acción de motivar la realizamos sobre otras personas la cosa cambia. Leer más

Actición® 20 – Partido a partido

Liga_de_la_vida

Quien siga, aunque sea mínimamente, la actualidad de la Liga de Futbol Profesional de esta temporada, estará muy familiarizado con las respuestas que da el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone. Cuando los periodistas le preguntan acerca de las posibilidades de éxito que tiene su equipo en las competiciones en las que participa “vamos partido a partido” ¿Y qué otra cosa puede decir sino?

En cualquier competición, como es el caso de la liga de futbol, el éxito final se logra a partir de ir superando las distintas etapas que la conforman. El equipo que gana el campeonato es aquel que más victorias logra.

Por tanto, el equipo que quiera ganar el campeonato tiene que plantearse ir ganando de uno en uno cada partido. Por más que a algunos periodistas deportivos les resulte insuficiente la respuesta que ofrece el entrenador del Atlético de Madrid, no hay otra.

Del mismo modo, pienso que la mejor forma de afrontar “La liga de la vida” es, también, yendo partido a partido.

Lo que ocurre es que, si bien en el ámbito futbolístico el partido siguiente te viene determinado por el calendario que la liga en la que se juega está preestablecido, en esa liga de la vida, tanto en el área personal como en la profesional, somos las propias personas las que nos tenemos que fijar nuestro propio calendario de partidos de acuerdo con la “competición” en la que queramos estar. Pero una competición que no es contra nadie, sino que tiene por objetivo avanzar en la dirección y sentido que nos hayamos marcado nosotros mismos.

¿Estamos entrenados para darle sentido a nuestra vida? Yo creo que no. En general pienso que la mayoría de la personas van dando dirección a su vida mas bien a partir de decisiones inconscientes que de la definición de un recorrido predefinido. Desde niños, hemos ido construyendo gradualmente un sistema de valores a partir de la educación que hemos recibido de nuestros padres, de nuestros maestros y de las referencias del entorno en el que nos hemos desenvuelto. El proceso educativo que seguimos desde la más tierna infancia nos sitúa de forma estructurada y definida en una liga cada año. Este proceso formativo incluye exámenes de asignaturas, cursos anuales y ciclos formativos. Lo más parecido a una reflexión sobre ese sentido que tenemos que buscar y definir se nos plantea cuando tenemos que decidir por la línea educativa que queremos seguir, básicamente ciencias o letras, y poco más. Y no digo que esos itinerarios no tengan que estar establecidos, que sí, lo que ocurre es que no se complementan lo suficiente con ejercicios de desarrollo personal que faciliten a los jóvenes marcarse su destino.

La oportunidad es que siempre estamos en disposición de darle un sentido más claro, más preciso y consciente a nuestra vida para que podamos decidir nuestra Liga y los partidos que queremos jugar.

Así pues, esta Actición® se sustenta en la idea de que definir la misión personal, que no es otra cosa que un enunciado breve de un propósito vital, provee de dirección y sentido además de una razón poderosa para definir metas que no son otra cosa que los partidos que tenemos que ir jugando para llegar a donde nos hayamos propuesto.

Como dijo Séneca:

No hay viento favorable para quien no sabe hacia dónde va

Actitud:

Defino mi misión personal, doy sentido a mi vida en todas las áreas personal y profesional

Acciones:

Revisar valores personales para cada una de las áreas de la vida (Familiar, Profesional, Financiera, Física y de la salud, Social, Educativa, Espiritual / Ética)

¿Te resulta difícil definir tus metas?

Como definir una Meta

Para definir tus metas, personales o profesionales, sigue esta sencilla regla mnemotécnica. Tu meta tiene que ser “META” (Medible, Específica, Tangible y Alcanzable. Haz que cumpla estas cuatro características, es un requisito imprescindible para inciar el reto con posibilidades de éxito.

 

Calendario 80/20 de Líder Coaching

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El momento de identificar y planificar tus sueños, tus objetivos, tus metas (llamalo como quieras) para el 2014 está a punto de acabar, cuando empiece el año ya solo podrás hacerlo para parte de él pero no para todo ese periodo.

He actualizado el calendario 80/20, este año sigue habiendo un 80 % de personas que están más en el lado gris que en el de colores. Atrévete a cambiar…

Si quieres descargartelo pincha aquí

Actición® 19 – El medio no es el fin

Los medios no son los fines

Siempre he pensado y es un valor ético que suelo poner en práctica que el “fin no justifica los medios”. Muchos de los más grandes horrores que ha vivido la humanidad se han situado tras un principio contrario, aquel que dice que “el fin sí justifica los medios”.

Pero bueno, no es el motivo de esta Actición® tratar sobre un tema filosófico. El propósito, más bien, es significar la importancia de no perder de vista la finalidad con la que hacemos las cosas. O dicho de otro modo, tener siempre presente el sentido que le damos a nuestras acciones.

A nivel personal muchos fracasos provienen, precisamente, de no clarificar adecuadamente el sentido de nuestras metas o fines pues este aspecto está directamente relacionado con la motivación ¿Son, acaso, fines el dejar de fumar, perder peso, aprender inglés, ir al gimnasio, organizarme mejor o delegar en mi equipo? Pueden serlo pero parece claro que detras de todo esto hay metas de nivel superior que precisan estar identificadas.

A nivel empresarial, he identificado muchas situaciones en las que como consecuencia de trascender más allá de la descripción de las acciones, estas se convierten en fines en sí mismas haciendo que sus hacedores no sientan ningún tipo de motivación por llevarlas a cabo y tampoco les vean sentido. Se convierten en puras obligaciones. Por ejemplo, en algunas empresas me encuentro con que sus respectivos departamentos de Recursos Humanos han establecido, combinadamente, dos sistemas que llaman de “Dirección por Objetivos” y “Dirección por competencias”, cuyas finalidades son, precisamente, que las personas distingan entre fines y medios. Por un lado, se establecen objetivos para cada individuo y, por otro, se determina que es lo que hay que hacer en cada caso para conseguirlos. El planteamiento es bastante acertado, sin embargo falla bastante.

¿Qué es lo que más falla? 

Lo que he descubierto es que estos sistemas se convierten en fines en sí mismos y no en medios para el fin. El fin con el que se ponen en funcionamiento no debe ser otro que el desarrollo profesional y personal de las personas. Sin mebargo, en muchos casos, cada año, el supervisor que tiene a su cargo un equipo de diez o doce personas, tiene que cumplir con una serie de trámites burocráticos que se convierten en “tediosas obligaciones que hay que cumplir para que el departamento de Recursos Humanos esté contento”. El problema es que entre esas “tediosas obligaciones” están actividades tan importantes como: definir, junto con su equipo, los objetivos de todo tipo, cualitativos y cuantitativos, a conseguir, los planes de formación a plantear, realización de entrevistas de “evaluación del desempeño”, etc.

El desarrollo de estos procedimientos realizado con una actitud de perfil bajo con respecto a su importancia solo puede producir resultados muy alejados de los que sería deseable.

La causa más importante por la que sucede esto es que quién tiene que desarrollar profesionalmente a sus colaboradores, normalmente no ha pasado por un proceso de mejora facilitado por un Coach profesional. Por tanto, no alcanza a ver la importancia que en los resultados de la empresa produce el desarrollo constante de un plan de mejora además de carecer de la metodología necesaria para llevarlo a cabo sobre sus colaboradores.

Así que con relación a este asunto propongo la siguiente Actición® (Dícese de la actitud positiva que llevada a la acción produce mejores resultados)

Actitud:

El desarrollo y la mejora del rendimiento de las personas es un aspecto clave para mejorar los resultados de la organización. Dedicar tiempo y recursos a identificar las áreas de mejora es una inversión muy rentable. Por tanto, seguir y cumplir con los procedimientos establecidos son medios que facilitan la consecución del propósito para los que han sido concebidos.

Acciones:

El plan de acción se tiene que ajustar a la situación particular de cada empresa. No obstante la primera acción a desarrollar es que el equipo directivo de la empresa desarrolle un proceso de mejora y cambio que sirva de ejemplo y modelo para el resto de la organización.

Actición® 18 – El coaching y los ruedines

ruedines

¿Te acuerdas de la primera vez que fuiste en bicicleta solo con dos ruedas? ¿Has ayudado a algún niño a ir en bicicleta con dos ruedas?

Recientemente han venido a mi memoria las sensaciones y lo gratificante que fue para mí descubrirme rodando en equilibrio, sintiendo en todo mi cuerpo la velocidad que yo mismo generaba, esos primeros metros no se olvidan… quizás porque tras ellos viene una caída.

La diferencia entre aprender a andar y a ir en bicicleta es que de la primera no tenemos recuerdos porque lo hacemos cuando tenemos un año,  pero de la segunda sí. Aprender a ir en bicicleta es una de las primeras sensaciones de logro que tiene un niño.

Sergio tiene cuatro años, el otro día íbamos paseando, él con su bicicleta con cuatro ruedas y yo caminando, cuando vimos que se nos acercaba, en sentido contrario, una niña algo mayor que él que iba con su bicicleta de dos ruedas exhibiendo su habilidad en el manejo del vehículo, seguramente, muy recientemente adquirida. Sergio no dejó de mirarla, cuando pasó de largo, se me acercó y me preguntó:-¿Cuándo me vas a quitar los ruedines?

Hasta ese momento, Sergio no había reparado en que no sabía ir solo con dos ruedas, pero en ese momento, quizá porque la niña lo miró con un cierto aire de superioridad, Sergio, se dio cuenta, tomó conciencia de que no sabía ir en su bicicleta sin los ruedines y sintió la necesidad de hacerlo.

A partir de aquí empezamos el proceso para que adquiriera esta nueva habilidad. El fin de semana siguiente, cogí la llave inglesa y le quité los ruedines y empezamos el entrenamiento.

Pocas cosas pueden ser más emocionantes para un niño de cuatro años que enfrentarse al reto de manejar una bicicleta sin la ayuda de los ruedines. Por eso y por la importancia que tiene, es necesario iniciar el proceso con alguna red de seguridad. Una forma de proporcionales esa  red es aguantándole la bici para corregir los posible desequilibrios mientras él  niño pedalea.

En nuestro caso, mientras Sergio avanzaba, de vez en cuando me miraba para comprobar que seguía sujetándole. Sin que el se diera cuenta, yo iba haciendo alguna prueba, le soltaba unos segundos y le volvía a sujetar, cuando lo hube hecho varias veces, le enseñe que iba solo mostrándole mis manos sueltas de su sillín. Inmediatamente se desestabilizó, le produjo mucha impresión sentir que iba solo.

Inicialmente mostraba algo de desconfianza pero cuando lo veía muy centrado en la conducción yo lo soltaba y él seguía avanzando. En alguna ocasión cuando vio que iba solo, se desestabilizaba un poco, le volvía a coger y volvíamos a intentarlo.  Cuando la sorpresa de ir solo se fue convirtiendo en situaciones frecuentes, empezó a sentir que podía avanzar sin mi ayuda y a experimentar una sensación nunca antes experimentada por él.

Cuanto más sentía que podía hacerlo solo, más satisfecho de sí mismo estaba y más confianza iba adquiriendo en su capacidad.

Tras unas cuantas idas y venidas ya era capaz de mantener el equilibrio cuando iba en línea recta. Ahora había que entrenar para que fuese capaz de arrancar y de girar. Tras varios intentos, consiguió arrancar la bicicleta sin ningún empujón de ayuda y empezó a hacer giros.

Había adquirido la competencia básica para desenvolverse con la bicicleta sin ruedines. Ya era consciente de su competencia. Ahora tocaba la fase de consolidación del conocimiento y de la habilidad. En esta fase es cuando aparecen las caídas y algunas frustraciones porque las cosas no salen como nos gustaría porque se nos pueden presentar situaciones inesperadas, distracciones…

Sergio tuvo alguna que otra caída, unas más aparatosas que otras, pero ninguna le hizo cejar en su empeño de, al día siguiente, poner en valor su habilidad y lucirse con su bici de dos ruedas.

Al cabo de dos paseos más, bicicleta y él eran una sola cosa, había adquirido una competencia inconsciente, circulaba sin pensar en lo que tenía que hacer para mantener el equilibrio y para no caerse, había automatizado sus acciones.

Este proceso es el mismo que seguimos en nuestros procesos de coaching con directivos para mejorar sus habilidades y desarrollar competencias que estén alineadas con la estrategia de la empresa.

  • El primer paso es identificar y descubrir que cosas quieren y es necesario cambiar. Hacerlos salir de la incompetencia inconsciente.
  • El segundo paso es iniciar el aprendizaje experimentándolo en la práctica.
  • El tercer paso es consolidar los conocimientos, eliminando obstáculos, sobre todo obstáculos personales como creencias limitantes y ciertos hábitos.
  • E cuarto paso es automatizar las competencias adquiridas y desarrollar un método de seguimiento que permita desarrollar un proceso de mejora constante.

Ahora bien, tengo que decir que muy pocos procesos de coaching ejecutivo, de los muchos que he realizado, me han hecho sentir como el que hemos llevado a cabo Sergio y yo para que consiguiera circular con su bicicleta sin ruedines.

Actición® 17 – Solucionando problemas

Metodo_Solucion_de_problemas

¿Se puede aplicar un mismo método para solucionar distintos tipos de problemas y de distinta magnitud?

Mediante esta Actición® presentamos un método para solucionar problemas. Si consigues aplicarlo de forma continuada conseguirás interiorizarlo y aplicarlo automáticamente. Este método sirve para cualquier situación. Lo que va a variar es el tiempo y detalle que requerirá cada paso en función de la importancia. Cuanto mayor y más importante sea el problema, más tiempo y más nivel de detalle requerirá cada paso del proceso de solución del mismo. Problemas menores se podrán resolver incluso mentalmente, no obstante, al principio siempre es conveniente plasmar por escrito su desarrollo.

El proceso siempre incluye los pasos que se plantean a continuación y que comprende actitudes y acciones  positivas (Actición®) que le proporcionará los mejores resultados posibles. Al final de este post encontrará un formulario para descargar la herramienta que le permitirá desarrollar el proceso:

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Actición® 16 – Sindrome posvacional o “Volver entusiásticamente”

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Desde hace algunos años, por estas fechas, se empiezan a dar datos sobre el llamado “síndrome posvacacional”.

Ahora mismo, acabo de leer que este año tendrá menos incidencia en España por la mayor valoración de su trabajo que harán aquellos afortunados que puedan incorporarse a su puesto de trabajo tras unas merecidas vacaciones.

Sin menospreciar el hecho de que, tras un periodo de descanso, nos cueste un poco asumir el cambio que supone pasar de una situación de descanso y de actividades ociosas a otra en la que tenemos que tomar decisiones difíciles, poner en juego nuestras destrezas y habilidades para resolver problemas, superar nuestros miedos al fracaso, afrontar con disciplina tareas rutinarias, etc., creo que se ha elevado demasiado la importancia que tiene y la dificultad que puede suponer hacer este tránsito.

Creo que se ha creado un objeto, el “síndrome posvacacional”, que solo por el hecho de conocerse, ya se padece. Leer más

Actición® 15 – Coherenciómetro

Acticion15-Coherenciometro

¿Qué ocurre cuando nuestras acciones no se corresponden con los planes de acción que nos hemos propuesto hacer?
¿Por qué hay personas que se siente muy mal cuando incumplen sus planes de acción y otras a las que nos les afecta en absoluto?
La respuesta tiene que ver con los niveles de coherencia que ejercitamos las personas al tomar decisiones y con los mecanismos o que utilizamos para disminuir el malestar psicológico que nos produce la tensión entre lo que realmente pensamos y lo que hacemos.
Es coherente toda persona que actúa de acuerdo con sus creencias, valores y sentimientos. Por tanto, la coherencia no es un valor personal, es Leer más

Actición® 14 – Transigir empáticamente

Atticus_y_Scout

Ayer estuve viendo, de nuevo, “Matar a un ruiseñor” (Robert Mulligan, 1962). Me costó un poco persuadir a mi hija Raquel (13 años) de que viésemos juntos una película en blanco y negro y con cincuenta años de historia. Pero, nada más comenzar, vi que quedó atrapada por el magistral conjunto cinematográfico de guión, fotografía, interpretación y dirección que es esta película.
Tras verla, estuvimos hablando animadamente sobre algunos de los muchos temas que aborda. Particular interés tuvieron los comentarios sobre una breve escena en la que Atticus Finch (Gregory Peck) mantiene un diálogo con su hija, Scout (Mary Badham), en el que le explica la importancia Leer más

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